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26 Oct. Rabat

Llegada a Marruecos y una tarde en Rabat

Hemos volado con Ryanair desde Madrid a Tánger saliendo a las 12:40 de la mañana…que raro se me hace no comenzar con un madrugón un viaje.

Llegamos sin problemas a las 13:15, hemos tardado menos que en el autobús que nos ha llevado de Guadalajara a Madrid.

Pasamos a recoger el coche de alquiler, un Peugeot 208 y partimos hacia el sur, que hoy dormimos en Rabat y nos separan 250 km y unas 3 horas de nuestro destino.

A los pocos kilómetros deja de funcionar el aire acondicionado de forma temporal, pero nos planteamos volver para cambiar el coche. Al final decidimos continuar, llevamos casi 100 km recorridos y esto supondría añadir otros 200 a nuestro itinerario. Total, es casi noviembre, no creo que lo utilicemos tanto….

Rabat

El trayecto entre Tánger y Rabat nos lleva 3 horas, son las 5 de la tarde y salimos con muchas ganas de comenzar nuestra visita a Rabat.

Comenzamos en la zona de la medina, muy diferente a la que encontraremos en Marrakech, se parece más a un mercado local, donde encontramos puestos con zapatos, maletas, pasta de dientes y mantas.

Qasbah de los Oudayas

Tras el paseo por la medina nos acercamos a visitar la Qasbah de los Oudayas, declarada patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que encontramos en la desembocadura de desembocadura del río Bou Regreg.

Muralla Qasbah de los Oudayas

Muralla Qasbah de los Oudayas

Desde la zona de los jardines Andalusies tenemos unas buenas vistas de las murallas, pertenecientes a la fortaleza militar del siglo XIII. Destaca especialmente la puerta Bab Oudaia, aunque no es por ella por la que actualmente se accede bien merece una fotografía.

Puerta Bab Oudaia

Puerta Bab Oudaia

La Qasbah intramuros nos sorprende con sus calles estrechas, las fachadas pintadas de blanco y azul y las preciosas puertas de entrada a las casas.

Qasbah de los Oudayas

Qasbah de los Oudayas

Dentro de la Qasbah de los Oudayas se encuentra la mezquita más antigua de Rabat, El Atiqa con un bonito jardín.

Recorremos con mucha tranquilidad y disfrutando de la tarde hasta acercamos a un mirador con vistas al mar y la playa y desde ahí pasearemos hasta alcanzar el mausoleo de Mohamed V.

Mirador Qasbah de los Oudayas

Mirador Qasbah de los Oudayas

Torre de Hassan

Primero encontramos la Torre de Hassan, cuya altura original estaba proyectada en 60 metros aunque se quedó en 44, y con un diseño muy similar al de la Giralda de Sevilla o a la Kotoubia que conoceremos en unos días en Marrakech.

Torre de Hassan. Rabat

Torre de Hassan. Rabat

Destacar que tanto la torre como la mezquita quedaron abandonadas al fallecer el promotor de su construcción, el sultán almohade Yaqub Al – Mansur, quedando la torre sin terminar y las 200 columnas que encontraremos junto a esta.

En esta explanada fue donde Mohamed V durante la oración de los viernes anunció la independencia del Reino de Marruecos.

Mausoleo de Mohamed V

En el mismo recinto se encuentra el Mausoleo de Mohamed V donde accedimos poco antes de que procedieran a su cierre.

Su construcción llevó 10 años comenzando esta en 1961, y como nota curiosa decir que, aunque el estilo de construcción es marroquí, el arquitecto que lo diseño era de Vietnam.

Mausoleo de Mohamed V. Rabat

Mausoleo de Mohamed V. Rabat

Mohamed V tiene un importante puesto en la historia marroquí por tratarse de una pieza importante durante las negociaciones que llevaron a Marruecos a independizarse de Francia, y también por proteger a 400.000 judíos marroquís de leyes antisemitas promulgadas por el Régimen de Vichy.

El interior muy cuidado con un techo digno de fotografiar y las decoraciones geométricas en las paredes.

Techo Mausoleo de Mohamed V

Techo Mausoleo de Mohamed V

Una visita corta, pues no disponíamos de mucho tiempo, pero nos ha resultado una ciudad muy agradable. Puede que al no ser una ciudad tan orientada al turismo ha hecho que no se nos acercara nadie tratando de vendernos algo u ofreciéndose para hacer de guía.

Anocheciendo decidimos ir a buscar nuestro hospedaje, que nos cuesta bastante encontrar. Por suerte unos chicos que trabajan en un bar, y conocen al dueño de los apartamentos, le llaman por teléfono para que venga a darnos las llaves.

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